La transformación digital de la minería subterránea da un nuevo paso en el Perú con la incorporación de la primera perforadora automatizada Simba E70 S al proyecto Romina de Volcan Compañía Minera. El equipo, desarrollado por Epiroc, integra automatización y teleoperación para ejecutar perforaciones de alta precisión, permitiendo trasladar parte de la operación desde el frente de trabajo hacia una sala de control.
Más que la incorporación de un nuevo equipo, el hito representa la aplicación concreta de tecnologías asociadas a la Minería 4.0: automatización de procesos, operación remota, conectividad y utilización de datos para mejorar la toma de decisiones y el desempeño operacional.
La estrategia Romina 4.0 contempla precisamente integrar estas capacidades desde las primeras etapas del proyecto. Bajo este enfoque, la tecnología no se incorpora como una herramienta aislada, sino como parte de un modelo operativo diseñado para trabajar con procesos más automatizados, conectados y orientados a datos.
Del frente de trabajo a la sala de control
Uno de los aspectos más relevantes de la incorporación de la Simba E70 S es su capacidad de teleoperación. Durante la presentación del equipo se realizó una demostración en tiempo real desde la sala de control central de Epiroc en Lima, donde los asistentes pudieron observar la ejecución de procesos de perforación a distancia.
Esta capacidad tiene una implicancia directa para la seguridad: permite que el operador pueda controlar el equipo sin permanecer expuesto de manera directa a las condiciones del frente de perforación y a zonas potencialmente peligrosas.
“La automatización va mucho más allá de incorporar tecnología. Se trata de transformar la forma de operar, desarrollar nuevas capacidades y crear entornos de trabajo más seguros y productivos”, señaló Alfredo Bertrand, gerente general de Epiroc Andina Caribe.
En el caso de Volcan, la incorporación del equipo se vincula con una transformación más amplia de la operación. Miguel Sánchez, gerente general adjunto de Volcan Compañía Minera, señaló que Romina ha sido concebida para integrar automatización, conectividad y gestión basada en datos desde sus etapas iniciales.
Precisión y productividad
La Simba E70 S está diseñada para la perforación de taladros largos y combina automatización y teleoperación para ejecutar mallas de perforación desde una consola remota.
La tecnología busca mejorar la precisión de la perforación, optimizar los tiempos de operación y reducir la exposición del personal a las zonas de mayor riesgo. De acuerdo con las estimaciones de Volcan, su incorporación podría elevar la productividad del proyecto Romina entre 15 % y 20 %, principalmente mediante un mayor tiempo efectivo de perforación y sin requerir nuevas inversiones en maquinaria.
Este último aspecto resulta especialmente relevante desde una perspectiva operacional: la digitalización y automatización no solo buscan sustituir tareas manuales, sino incrementar el tiempo productivo del equipo, mejorar la calidad del proceso y utilizar de manera más eficiente los recursos existentes.
Tecnología acompañada de nuevas capacidades
La transformación tecnológica también requiere desarrollar las competencias necesarias para operar y mantener los nuevos sistemas. Por ello, Epiroc y Volcan han implementado un programa de capacitación para operadores y personal técnico que incorpora simuladores de última generación y entrenamiento en sistemas automatizados.
El programa contempla además la formación de mujeres para la operación de estos equipos, ampliando su participación en posiciones de alta especialización técnica.
La experiencia de Romina muestra así que la automatización minera tiene una dimensión que va más allá del equipo: implica rediseñar procesos, desarrollar nuevas competencias y preparar a las personas para interactuar con tecnologías cada vez más sofisticadas.
Un laboratorio para la minería del futuro
La incorporación de la Simba E70 S convierte al proyecto Romina en un caso relevante para observar cómo tecnologías como la automatización y la teleoperación pueden integrarse desde el diseño de una nueva operación minera.
El desafío será transformar estas capacidades tecnológicas en resultados sostenibles de seguridad, productividad, precisión y eficiencia operacional.
Con este paso, Epiroc y Volcan avanzan en un modelo de minería subterránea en el que el operador ya no necesariamente tiene que estar junto al equipo para controlarlo, mientras que los procesos pueden apoyarse cada vez más en automatización, conectividad y datos.
La apuesta por Romina 4.0 apunta, en ese sentido, a una evolución del concepto de operación minera: menos exposición, mayor control remoto, procesos más precisos y una creciente integración entre personas, equipos y sistemas digitales.

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