La gestión de la seguridad y salud ocupacional en la industria extractiva ha experimentado una transformación profunda hacia la denominada minería 4.0, un cambio impulsado por la innovación técnica y la automatización de procesos críticos. En este contexto, el Instituto de Seguridad Minera (ISEM), con más de veintisiete años de trayectoria promoviendo las mejores prácticas en el sector, realizó recientemente su primera Jornada de Seguridad Minera de 2026. Este evento se consolidó como un espacio fundamental para la difusión de soluciones tecnológicas desarrolladas por profesionales peruanos, orientadas no solo a la eficiencia productiva, sino primordialmente a la preservación de la integridad física y la salud de los trabajadores.
Muestreo de concentrado
Uno de los hitos técnicos más destacados de la jornada fue la presentación del proyecto de automatización del proceso de muestreo de concentrados en fajas, implementado por Impala Terminals Perú bajo la dirección del ingeniero Jorge Alex Escobar Cáceres. Esta iniciativa surgió de la necesidad de reformular un procedimiento que históricamente se realizaba de forma manual y que exponía al personal a riesgos críticos de seguridad y salud.
El método tradicional requería que los auxiliares ascendieran a plataformas de muestreo y caminaran sobre los vagones del tren, a una altura aproximada de 2.8 metros, para extraer incrementos de mineral mediante sondas manuales. Esta práctica no solo implicaba un riesgo latente de caídas a distinto nivel, sino también la exposición directa a material particulado y la realización de sobreesfuerzos físicos al manipular baldes que alcanzaban pesos de hasta 40 kilogramos.
La solución técnica implementada consistió en un sistema de muestreo automático en línea que demandó una inversión de aproximadamente 800,000 dólares ejecutada en dos fases. El sistema integra un muestreador primario capaz de realizar 22 cortes transversales en el flujo de concentrado en tan solo 18 segundos, garantizando una muestra representativa que luego es procesada por un muestreador secundario para su homogeneización. Este proceso reduce drásticamente el error humano y la variabilidad en la toma de muestras, alineándose estrictamente con los estándares internacionales definidos en la norma ISO 12743 para la determinación de metales y humedad en concentrados. Desde el punto de vista de la eficiencia operativa, el tiempo de muestreo por vagón se redujo de 20 minutos a solo 2.5 minutos, logrando además la eliminación total de los riesgos de accidentes graves y enfermedades profesionales vinculados a esta actividad.
Removedor de anillo
Paralelamente, la jornada técnica permitió conocer una innovación de ingeniería mecánica desarrollada en los talleres de Southern Perú en Ilo por los especialistas José Eliseo Casanova y Enrique Huamán. Se trata del «Hurquq Siwi», un removedor de anillos espaciadores diseñado específicamente para el mantenimiento de portacontenedores o reach stackers.
El problema técnico radicaba en que estos anillos cónicos, que fijan las llantas al equipo con un torque de 245 libras-pie, suelen quedar sellados y extremadamente ajustados debido al uso operativo, dificultando su extracción durante los cambios de neumáticos o reparaciones de mandos finales. Anteriormente, la remoción dependía de métodos rudimentarios de impacto, utilizando combas o rieles pesados suspendidos por grúas, lo que generaba altos riesgos ergonómicos y posibilidad de proyección de partículas.
El desarrollo del «Hurquq Siwi» —nombre en quechua que significa removedor de anillo— representa un ejemplo de eficiencia en el diseño industrial con recursos propios. La herramienta consiste en un extractor mecánico fabricado con plancha de acero estructural A36 y soldadura de alta resistencia, que utiliza tres pernos de grado 8 como actuadores. Mediante la aplicación de una pistola de impacto, se logra una extracción controlada y uniforme del anillo en menos de 10 minutos, eliminando la necesidad de equipos auxiliares como camiones grúa.
El impacto en la salud ocupacional es notable, ya que las mediciones bajo el método OCRA demostraron que el nivel de riesgo ergonómico para los miembros superiores se redujo de un rango no aceptable de 22.5 a un nivel aceptable de 7.2. Con un costo de fabricación de apenas 138 dólares, esta herramienta ha demostrado que la innovación técnica no requiere necesariamente inversiones millonarias cuando se basa en el conocimiento aplicado del personal de mantenimiento.
El éxito de estas presentaciones en la Jornada de Seguridad subraya el compromiso del ISEM con la mejora continua y el intercambio de conocimientos dentro de la comunidad minera nacional. El evento también sirvió como preámbulo para el próximo Seminario Internacional de Seguridad Minera que se celebrará en marzo, coincidiendo con el 28° aniversario de la institución.
Durante la jornada se reconoció la participación de diversas empresas y se premió a los asistentes que mostraron mayor compromiso con la formación técnica durante el ciclo anterior. Estas iniciativas demuestran que la integración de la tecnología y la ingeniería de detalle en los procesos diarios es el camino más efectivo para alcanzar el objetivo de cero accidentes en las operaciones mineras e industriales modernas.

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