Tras más de una década de vigencia de su versión anterior, la normativa que regula los guantes de protección contra riesgos térmicos ha evolucionado. La actualización EN 407:2020 no solo moderniza los métodos de ensayo, sino que redefine cómo los trabajadores y consumidores finales interpretan la seguridad en sus manos.
Uno de los cambios más llamativos es la modificación del título de la norma para incluir explícitamente al equipo de protección de manos de uso doméstico. Esto significa que productos como los guantes para horno o manoplas de cocina ahora entran bajo este marco regulatorio, garantizando que la protección térmica no sea exclusiva del ámbito industrial.
Ajustes técnicos y exigencias mecánicas
La nueva norma ha simplificado su relación con las pruebas mecánicas. Se ha suprimido el requisito de responder a la norma mínima de abrasión nivel 1 (según EN 388), aunque se mantiene la obligatoriedad de cumplir con al menos el nivel 1 de resistencia al desgarro.
Además, para los guantes diseñados para proteger contra proyecciones de metal fundido, se han establecido longitudes mínimas obligatorias para ajustarse a los estándares de soldadura. Por ejemplo, un guante de talla 9 debe medir al menos 330 mm, mientras que uno de talla 11 debe alcanzar los 350 mm.
Métodos de ensayo más estrictos
La tecnología ha permitido refinar las pruebas de laboratorio para reflejar escenarios reales de riesgo:
- Propagación limitada de la llama: el tiempo de prueba de ignición se ha reducido de 15 a 10 segundos. El ensayo se considera fallido si aparecen agujeros, signos de fusión o si las costuras se deshacen.
- La regla de los 3 segundos: si un guante declara niveles altos de protección (3 o 4) contra la llama o grandes cantidades de metal fundido, el diseño debe garantizar que el usuario pueda quitárselo en máximo 3 segundos en caso de emergencia.
- Evaluación por el «eslabón más débil»: a diferencia de la norma anterior, el rendimiento ahora se basa en el resultado individual más bajo obtenido en las pruebas, y no en el promedio de los resultados.
Cambios en los pictogramas
El cambio visual más importante es la introducción de un nuevo pictograma para diferenciar claramente los guantes que resisten al fuego de los que solo protegen contra el calor.
- Pictograma de la llama: solo se puede utilizar si el guante alcanza al menos el nivel 1 en la prueba de propagación limitada de la llama.
- Pictograma de calor (ondas): se utiliza cuando el guante es para protección térmica pero no ha sido probado o no alcanzó el nivel 1 contra la llama. En estos casos, el primer dígito de rendimiento se marcará con una «X».
Transparencia e información al usuario
La normativa ahora exige que las instrucciones de uso sean mucho más detalladas. Los fabricantes deben indicar la zona exacta de protección, advertir si el guante no debe usarse en húmedo e incluir advertencias específicas si el producto no ofrece protección contra la llama.
Como novedad en la era digital, la Comunidad Europea ahora permite que esta información se entregue mediante códigos QR, facilitando el acceso a las instrucciones de manera digital y sostenible. Finalmente, se enfatiza que, ante una salpicadura de metal fundido, el usuario debe abandonar el área y retirarse el equipo inmediatamente, recordando que el guante actúa como una barrera, pero no elimina totalmente el riesgo.
Los detalles de la inclusión del nuevo pictorama de EN407 fueron explicados por Javier Sierra, gerente de Desarrollo de Negocios de Ansell, en el webinar organizado por la empresa peruana Safe & Care.

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