Un giro estratégico hacia la innovación tecnológica está marcando un antes y un después en la forma en que la mediana minería chilena enfrenta los riesgos laborales. Así lo confirma el reciente Estudio de Vigilancia Tecnológica para la Mediana Minería, elaborado por la Corporación Alta Ley con el apoyo de la consultora Phibrand, cuyo foco fue identificar tecnologías con alto potencial de implementación en este sector productivo. De las 963 tecnologías inicialmente exploradas, solo 12 fueron priorizadas por su alto impacto y facilidad de implementación, algunas de ellas vinculadas directamente a la seguridad y la prevención de accidentes.
El estudio, parte de la Hoja de Ruta Tecnológica para la Mediana Minería, se enmarca dentro del programa “Cluster para el fomento y la tecnologización de la pequeña y mediana minería”, y representa un esfuerzo concreto para fortalecer la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad de esta industria clave para el país.
Entre las tecnologías priorizadas por las empresas mineras, varias se destacan por su impacto directo en la prevención de accidentes y en la mejora de la salud ocupacional. Una de las más reconocidas es Maquintel, una solución de inspección robotizada de infraestructura crítica que reduce drásticamente la exposición del personal a entornos de alto riesgo, como túneles o zonas con gases peligrosos.
Otras herramientas destacadas son Magic Eye, que permite el monitoreo preventivo de condiciones internas de tuberías, y We Techs, que facilita el seguimiento en línea del balance hídrico de la operación, crucial para evitar fallas no controladas en los sistemas de agua.
Asimismo, el sistema RMes busca aumentar la disponibilidad de activos mediante el mantenimiento predictivo, lo que permite prevenir fallos técnicos que podrían poner en peligro al personal operativo.
Tecnología para prevenir, no solo reaccionar
El listado completo del estudio también incluye tecnologías diseñadas específicamente para escenarios de emergencia o exposición a agentes de riesgo. Entre ellas se cuentan los refugios LifeRC, preparados para enfrentar eventos críticos en minería subterránea, junto con el sistema Smart GMIS, que alerta sobre la presencia de gases tóxicos e incendios, entregando instrucciones en tiempo real para mitigar el riesgo.
Destaca también la incorporación de inteligencia artificial y simulación en la formación de trabajadores. Por ejemplo, los simuladores de realidad virtual (Yoy Simulators) permiten entrenar tareas de alta complejidad sin exponer al personal a los peligros reales del entorno minero. Complementando esta iniciativa, la plataforma de capacitación Mine Class, con instructores basados en IA y autenticación biométrica, refuerza la formación en seguridad laboral y cumplimiento normativo.
Sensores, drones y data science
Otro eje de innovación relevante es el uso de tecnologías de monitoreo inteligente, como los sistemas USensing, que instalan sensores multivariables en celdas de flotación para anticipar fallas; o los desarrollos de empresas como CADETECH y TESRA, que aplican algoritmos de inteligencia artificial al diagnóstico de fatiga estructural, vibraciones anormales y condiciones de riesgo en equipos de gran tamaño.
El uso de drones con cámaras hiperespectrales, tecnologías de navegación autónoma y herramientas de visión computacional complementan esta transformación, aportando un mayor nivel de automatización en tareas que históricamente requerían intervención directa del trabajador.
Impacto real en los trabajadores
En palabras del informe, el objetivo central no solo es reducir costos o aumentar la productividad, sino también contribuir a una minería más sostenible y centrada en las personas. Las tecnologías seleccionadas permiten evitar la exposición a ambientes peligrosos, reducir los errores humanos en procesos críticos y disminuir las consecuencias de fallas operacionales.
Muchas de estas herramientas aportan en dimensiones ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), incluyendo el uso eficiente del agua y la energía, la mitigación de polvo respirable, y el monitoreo ambiental continuo, lo que fortalece la responsabilidad social y la licencia para operar.
Este estudio no es solo un ejercicio académico, sino una guía práctica para las decisiones tecnológicas de las empresas mineras medianas. Al visibilizar el potencial de estas tecnologías, se promueve una cultura de prevención activa, automatización segura y uso estratégico de datos en beneficio de los trabajadores y la eficiencia del sector.
Con una implementación adecuada, estas herramientas pueden marcar la diferencia entre un incidente evitado y una tragedia. En un entorno donde cada decisión puede tener consecuencias críticas, apostar por la tecnología en seguridad ya no es una opción, sino una necesidad urgente.


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