En el marco de la iniciativa “Coalición por un Perú de Largo Aliento”, los especialistas de la compañía 3M, Fernando Agüero y Álvaro Loredo, ofrecieron una detallada exposición sobre los estándares técnicos de los equipos de protección respiratoria (EPR) y las estrategias para combatir el alarmante mercado de productos falsificados en el país.
Fernando Agüero, Technical Manager de 3M, inició la ponencia destacando que el recurso humano es el activo más valioso de cualquier empresa. Explicó que la protección efectiva no depende solo de tener un equipo, sino de seleccionar el adecuado según el riesgo, clasificándolos en respiradores de purificación de aire (desechables y reutilizables) y de suministro de aire.
Agüero profundizó en la “Ciencia del Ajuste”, señalando que un respirador debe ser cómodo para garantizar su uso continuo; de lo contrario, el trabajador se lo retirará, anulando la protección56. Asimismo, detalló los cuatro mecanismos físicos de captura de partículas: impacto inercial, interceptación, difusión (basada en el movimiento browniano) y, el más avanzado, la filtración electrostática. Esta última tecnología permite que las fibras del filtro atraigan partículas mediante cargas opuestas, logrando una alta eficiencia sin incrementar la resistencia al paso del aire. El experto advirtió que la partícula de 0.3 micras es la más difícil de filtrar y que solo los equipos certificados garantizan retenerla adecuadamente.
Por su parte, Álvaro Loredo, General Counsel de 3M para Latinoamérica, abordó la problemática desde la perspectiva de la propiedad intelectual y la seguridad. Alertó que el Perú ocupa el segundo lugar a nivel mundial en falsificación de productos, y que el portafolio de protección respiratoria es uno de los más afectados, lo cual es crítico debido a las consecuencias de salud involucradas.
Loredo detalló que 3M colabora estrechamente con Aduanas y la Fiscalía para interceptar productos ilegales, muchos de los cuales provienen de mercados asiáticos. Durante la pandemia, se llegaron a incautar alrededor de 4 millones de unidades de respiradores falsificados15. Explicó que los falsificadores han mejorado sus procesos para que el producto parezca original, pero fallan en el desempeño técnico, poniendo en riesgo la vida del usuario.
Para proteger a las empresas y trabajadores, los especialistas compartieron indicadores clave de autenticidad:
- Estándares del logo: en un logo 3M original, el número «3» y la letra «M» se tocan apenas en dos puntos específicos; las versiones falsas suelen tener letras mal estilizadas o que no se tocan adecuadamente.
- Números de lote: los productos originales cuentan con números de lote verificables en el empaque primario, secundario y en el propio producto, los cuales deben coincidir.
- Empaque y documentación: los filtros auténticos vienen sellados de fábrica, mientras que los falsos suelen distribuirse en bolsas manipuladas o costales. Además, los productos fraudulentos a menudo presentan errores ortográficos en sus etiquetas o hologramas de garantía inventados.
- Válvulas de exhalación: el diseño y acabado de la válvula es un punto crítico que los falsificadores no logran replicar con precisión.
Finalmente, Loredo instó a las organizaciones a utilizar Listas de Proveedores Aprobados (APL) y realizar auditorías rigurosas para asegurar que solo ingresen equipos genuinos a sus operaciones. «Un trabajador que respira bien, construye un Perú de largo aliento», concluyeron los expertos, reafirmando el compromiso de la ciencia aplicada a la vida.

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