Dentro del sistema de preparación de emergencias hay que identificar, evaluar y desarrollar tres niveles de acciones de respuesta. La respuesta individual o primaria comprende las acciones de cada individuo una vez identificada una situación de peligro o un incidente, e incluye:
- la notificación a los supervisores, controladores o personal de gestión de la situación, de las circunstancias o del incidente;
- la contención (tareas básicas de extinción, primeros auxilios o despeje de la zona);
- la evacuación, huida o refugio.
La respuesta secundaria abarca las acciones posteriores a la notificación del incidente por parte de los responsables adiestrados, como equipos de bomberos, equipos de búsqueda y rescate y equipos especiales de intervención en accidentes, cada uno de los cuales con sus conocimientos, facultades y equipos específicos.
[Entrevista que brinda 5 recomendaciones para la gestión de respuesta a emergencias]
La respuesta terciaria corresponde al despliegue de sistemas, equipos y tecnologías especializadas en situaciones en las que no pueden utilizarse de forma segura o eficaz las respuestas primaria y secundaria, e incluye:
- sistemas de localización de personas y detectores de fenómenos sísmicos;
- rescate mediante perforaciones de gran diámetro;
- inertización, precintado remoto o inundación;
- vehículos y sistemas de vigilancia/ exploración (p. ej., cámaras de perforación y muestreo atmosférico).
[Vídeo y entrevista sobre un nuevo enfoque de la protección contra incendios]
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